Normas de Conducta (Según Decreto 15/2007, art. 3)

Son de obligado cumplimiento para todos los alumnos del centro, por lo que deberán ser conocidas y aceptadas por todos, labor que entra dentro del ámbito de la acción tutorial. Su incumplimiento será objeto de sanción según se recoja en el Reglamento de Régimen Interior, donde se tipifican y gradúan las faltas.

Es importante delimitar el ámbito de aplicación de estas normas, para dejar claro que no se circunscriben exclusivamente a la actividad en las aulas. Es un hecho comúnmente admitido en derecho, que las acciones u omisiones punibles, o de las que se puede derivar alguna responsabilidad, pueden serlo por el lugar donde ocurrieron, por las personas que intervinieron o por las circunstancias que las motivaron. En este sentido, las normas de  conducta y las acciones que de ellas se deriven, serán de aplicación en cualquier zona del recinto escolar, durante el horario lectivo o complementario (que incluye los primeros del cole, el comedor y las actividades extraescolares y complementarias) y fuera del centro y del horario, si por las personas que intervinieron o los hechos que las motivaron pudiera inferirse una relación inequívoca con la actividad del colegio. Por tanto, a la hora de graduar la gravedad de una falta, no podrán considerarse circunstancias agravantes, ni atenuantes, el horario o el lugar en que ocurrió el hecho motivo de la falta.

Es obligación de los alumnos:

  1. La asistencia a clase. Será controlada diariamente por el tutor. A partir de un determinado nivel de absentismo, según se establezca en el RRI, se pierde el derecho a la evaluación continua, sin perjuicio de las actuaciones que correspondan a nivel administrativo.
  2. La puntualidad en todos los actos programados por el centro. El retraso en la incorporación a las clases puede originar que no se pueda acceder al aula hasta el inicio de la clase siguiente.
  3. El mantenimiento de una actitud correcta en clase, no permitiéndose el uso de aparatos electrónicos que pueden distraer al alumno o a sus compañeros.
  4. Acudir al centro con el adecuado nivel de higiene y aseo, tanto personal como en el vestuario, utilizando prendas de uniforme en aquellas actividades en que sea requerido. La grave falta de higiene y aseo personal pueden ser motivo de falta, según se establezca en el RRI.
  5. El respeto a la autoridad del profesor, a su persona y a los objetos de su propiedad. Atender las indicaciones o requerimientos que le haga el profesor, dentro del ámbito escolar.
  6. Acatar las decisiones y cumplir las sanciones impuestas en tiempo y forma, siempre que se atengan a lo establecido en estas Normas y en el Reglamento de Régimen Interior.
  7. Respetar y tratar correctamente a los compañeros y demás miembros de la comunidad educativa, sus bienes y materiales de trabajo, no permitiéndose en ningún caso el ejercicio de violencia física o verbal.
  8. La realización de los trabajos que los profesores soliciten para elaborar en casa o fuera del horario escolar. Estos trabajos forman parte de la evaluación continua, lo mismo que los que se realizan en clase.
  9. El cuidado y respeto de todos los materiales que el centro pone a disposición de los alumnos. El deterioro intencionado o negligente de estos materiales puede originar la exigencia de su reposición o depósito de su valor económico, según se establezca en el RRI.
  10. El cuidado de las instalaciones y conjunto del edificio escolar, no realizando acciones que puedan deteriorarlo temporal o permanentemente. Puede ser exigible el coste económico de la reparación, según se establezca en el RRI.

Por su parte, el profesor será responsable del mantener el adecuado clima de sosiego dentro del aula, para hacer posible el trabajo y el estudio, corrigiendo las actitudes que contravengan lo contenido en estas Normas y adoptando las medidas necesarias para que ningún alumno sea objeto de discriminación o trato incorrecto por parte de sus compañeros. Está obligado a tratar a los alumnos con el necesario respeto, a salvaguardar sus derechos y exigirles el cumplimiento de sus obligaciones.

Régimen sancionador

Todo lo concerniente a la calificación y graduación de faltas, como a las medidas para su corrección y sancionadoras, está establecido en la sección correspondiente del Reglamento de Régimen Interior, que se ajustará a lo previsto en el Decreto 15/2007, de 19 de abril de 2007 de la Consejería de Educación. En él figuran explicitados los derechos y deberes de los alumnos, las acciones constitutivas de falta, la graduación de las mismas y la sanción que les corresponde según el caso. Es el RRI, según se establece en art. 4.1. del citado Decreto, el que debe contener, entre otras cosas, las normas que garanticen el cumplimiento del Plan de Convivencia.